Fely Campo

La diseñadora salmantina Fely Campo se caracteriza principalmente por la              elegancia, la sofisticación y la femineidad de sus diseños. Buena muestra de ello son sus trajes de noche, fiesta y cóctel, que van desde la sobriedad y austeridad de los diseños clásicos hasta las propuestas más modernas e innovadoras.
En la actualidad está en pleno proceso de expansión internacional y tiene puntos de venta en más de 30 ciudades de todo el mundo, a los que se suman más de 70 en la práctica  totalidad de las provincias españolas. Su sistema de trabajo pasa por llegar a todas las mujeres sin distinción alguna, ya que es una perfecta conocedora del cuerpo femenino y su psicología.
El estilo personal e intimista de Fely Campo, influido por los cambios en la forma de vida de la mujer actual, le ha permitido cosechar grandes éxitos, por su conocimiento de la personalidad femenina y las depuradas líneas de sus diseños. Cada temporada presenta dos colecciones, Primavera-Verano y Otoño-Invierno.
En cuanto a su forma de trabajo, su vertiente artesanal y la labor de cualificados profesionales del sector, quedan patentes en todas las fases del proceso de confección y elaboración de las prendas, ya que se trata de un trabajo metódico donde cada detalle debe cuidarse al máximo. Sobre cada modelo se realiza un seguimiento muy cercano, porque todos y cada uno de ellos están realizados en España.
Por lo que se refiere a sus características profesionales, los modelos de Fely Campo    buscan explotar la femineidad y tienen pocos adornos ya que, a su juicio “la elegancia está en la sencillez”.
La diseñadora se dirige a mujeres modernas, sofisticadas, sobrias y elegantes que saben apreciar la calidad del patronaje y los cortes, Destaca, además, su imaginación y el dominio de los volúmenes y las formas, principales   características de su trabajo. Cada vez busca más la perfección de los patrones, que tenga pocos cortes y adornos y se esfuerza constantemente por conocer mejor las telas y conseguir tejidos innovadores, formas puras, para que las mujeres que lucen sus vestidos se sientan igual de bellas a las siete de la tarde que a las tres de la madrugada.
Por lo que se refiere a su trayectoria profesional, cabe señalar que lleva más de 35 años dedicada al mundo de la moda, ya que  confeccionó su primer vestido de novia a los 15 años.
Después de adquirir una amplia formación académica, obtuvo el título de profesora de  Diseño y Moda y, posteriormente, comenzó a comercializar sus propias creaciones hasta convertirse en un nombre de referencia en el panorama regional y nacional de la moda española. En la actualidad está en pleno proceso de expansión internacional.
En la década de 1980 creó la Escuela de Diseño y Moda Fely Campo donde, además de directora, desempeñó funciones docentes.   Posteriormente abriría su primer estable-cimiento en Salamanca en los años 90. Fue en este momento cuando se especializó en vestir a la mujer de una forma personalizada, labor que se vio recompensada en 2004 con el     Premio a la Mujer Empresaria otorgado por la Junta de Castilla y León.

Trabajo y filosofía
Su sistema de trabajo pasa por llegar a todas las mujeres sin distinción alguna, ya que es una perfecta conocedora del cuerpo femenino.
Una de sus apuestas más fuertes es el campo de los diseños nupciales y este año participará, como ya lo ha venido haciendo en las tres ediciones anteriores, en la cuarta edición del Salón Internacional de Noviaespaña de Barcelona. Una vez más se centrará en buscar una alternativa a la novia tradicional para dirigirse a mujeres más informales, quizá de más edad y para las que no es su primera boda, por lo que se aleja de las firmas clásicas que tienen un mercado propio y poderoso.
Para todas estas mujeres Fely Campo ha preparado una colección de trajes de novia en los que vuelve a sus orígenes, ya que el primero lo diseñó con apenas 15 años. Los vestidos se basan en cortes puros con una línea muy especial; algunos de ellos son de mikados cubiertos con organzas, otros presentan un acabado espectacular, ya que están revestidos con tul de seda natural, algunos otros incluyen drapeados en tonos champán y, por último, el resto mezcla el champán con algún detalle en negro, con lo que se consigue un reclamo perfecto, muy en la línea de la diseñadora salmantina.
Los trajes presentan faldas voluminosas, talles ligeramente por encima de la cintura y un cuerpo muy ajustado. Ninguno de ellos está pensado para llevar velo, sino tocado, porque no hay que olvidar que con esta línea Fely se dirige a una novia alternativa, ya que hay mujeres para las que no es su primera boda, otras que elegirán el juzgado para casarse, algunas que ya no son niñas y no desean ir vestidas de princesa, y algunas más que desean romper con la tónica general y las normas impuestas.
Fely Campo concibe sus trajes de novia como algo no pasajero y se remite a la frase de Coco Chanel para definir su idea: “La moda pasa de moda, el estilo nunca”. Por eso, los diseños que presenta esta temporada se descri-ben en muy pocas   palabras, “duraderos en el tiempo,     sencillos y elegantes”. Y ese mismo concepto lo aplica a rajatabla a sus vestidos en una época en  la que las mujeres, aunque rebasen la frontera de los 50 años, son mucho más jóvenes que nunca en su mente y en su manera de vivir, de ahí que no deban sentirse disfrazadas.
“Coco Chanel solía decir también que es bonito disfrazarse, pero que es triste que te disfracen. Yo siempre presento una colección de ideas, pero me gusta hacer el traje a medida. Llevo muchos años trabajando con mujeres, colaborando con ellas porque nunca impongo mis criterios, sino que me adapto a los suyos. Nunca dejaré de trabajar con ellas porque son mi fuente de inspiración”, asegura.
Son vestidos dirigidos a novias especiales, con un estilo retro y que tocan épocas muy diferentes. Novias sofisticadas, femeninas, con mucha personalidad y nada empalagosas.
Su objetivo con esta colección es ofrecer una  alternativa a las marcas más conocidas y ya consolidadas. “Es por esto por lo que deseo vestir a una novia distinta y más personal, porque se trata de un día importante en sus vidas, que van a recordar siempre”, precisa.
Por estos motivos su firma siempre está   presente en las dos ferias de Madrid y también en la de Barcelona. Además, cada año asiste a una de carácter  internacional, la última la de SposaItalia, en Milán, el pasado verano,  que es en la actualidad una exposición de referencia, el escaparate más exclusivo y sofisticado de la moda nupcial.